Santoral del 7 de noviembre: san Ernesto de Zwiefalten

El santoral del 7 de noviembre recuerda sobre todo a san Ernesto de Zwiefalten, abad y mártir, que murió en 1146 según el martirologio. Ese mismo día la Iglesia recuerda también a san Pedro Poveda e Inocencio de la Inmaculada, presbíteros, y a sus compañeros mártires, así como a san Wilibordo de Utrecht, abad y obispo, a san Engelberto de Colonia, a san Prosdócimo de Padua y al beato Antonio Baldinucci, entre otros.

Vidriera de san Ernesto con aureola, capa blanca con cruz roja, palma en una mano y báculo en la otra
G.Garitan, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

San Ernesto de Zwiefalten, abad que murió como mártir

Ernesto vivió en el siglo XII y llegó a ser abad de Zwiefalten, un monasterio benedictino situado en Wurtemberg. Según Santopedia, gobernó esa comunidad desde 1141 hasta 1146, cuando dejó el cargo.

La razón de su renuncia fue unirse a la segunda cruzada. Una de las fuentes consultadas añade que, ya en Oriente, predicó en Persia y en Arabia, un detalle que conviene recoger con la cautela debida, pues no aparece en todas ellas.

Su final es lo que explica que hoy se le recuerde como mártir. Los sarracenos lo apresaron y, según se cuenta, lo torturaron. Murió en La Meca por no renunciar a su fe. Las fuentes no coinciden en el año: el martirologio señala 1146 y Santopedia lo sitúa en 1148, de modo que lo prudente es decir que ocurrió hacia mediados del siglo XII.

La historia de Ernesto une dos vidas que parecen distintas: la del monje que gobierna una abadía y la del hombre que lo deja todo para ir lejos y acaba entregando la vida.

Otros santos y beatos del 7 de noviembre

Celebraciones propias en España

Según el calendario litúrgico de la Conferencia Episcopal Española, algunas diócesis y órdenes lo celebran con un rango propio:

Fuentes consultadas