Santoral del 4 de septiembre: Virgen de la Consolación

El 4 de septiembre la Iglesia recuerda a la Virgen de la Consolación, una advocación mariana. Es la titular del día y comparte fecha con otros santos y beatos, entre ellos san Moisés, santa Rosalía, san Bonifacio I y varios mártires del siglo XX.

Virgen de la Consolación: María, consuelo de los que sufren

La Virgen de la Consolación no es una persona con biografía propia, sino un título con el que se invoca a María. Esta advocación surgió en la Edad Media y la impulsaron sobre todo los religiosos agustinos.

Desde el siglo XIII, los agustinos rezan en su honor la llamada «coronilla», una oración parecida al rosario que se inspira en los trece artículos del credo. Con ella enlazan la devoción a María con la profesión de la fe.

El título invita a ver a la Madre de Jesús como auxilio, socorro, refugio y fortaleza de quienes sufren. En la tradición agustiniana se cuenta que fue la propia Virgen quien consoló a santa Mónica por la situación de su hijo, el futuro san Agustín, fundador de la orden. De ahí nace la relación especial de los agustinos con esta devoción.

La imagen se representa de pie, con una corona de estrellas y el Niño en brazos.

Otros santos y beatos del 4 de septiembre

Celebraciones propias en España

Según el calendario litúrgico de la Conferencia Episcopal Española, algunas diócesis y órdenes lo celebran con un rango propio:

Fuentes consultadas