Santoral del 31 de agosto: San Ramón Nonato y los santos del día

El santoral del 31 de agosto recuerda a San Ramón Nonato, religioso de la Orden de la Merced que murió hacia 1240 y cuyo culto fue confirmado por Alejandro VII en 1657. Comparte la fecha con José de Arimatea y Nicodemo, san Aidano de Lindisfarne, san Paulino de Tréveris y varios beatos mártires españoles del siglo XX, entre otros.

Escultura de san Ramón Nonato con birreta y muceta rojas y aureola, sosteniendo una custodia en la mano
Bocachete, Dominio público, vía Wikimedia Commons

San Ramón Nonato, mercedario al servicio de los cautivos

Nació en Cataluña, y su nombre lo dice todo: «Nonato» es en realidad un apodo que significa «no nacido». Según la tradición, vino al mundo cuando su madre ya había fallecido, y de ahí le viene el patronazgo de las mujeres embarazadas, las madres lactantes y los niños, además de la invocación para pedir un parto feliz.

Hacia 1224 ingresó en la Orden de Nuestra Señora de la Merced, de la que fue de los primeros miembros junto a san Pedro Nolasco. La orden se dedicaba a la redención de cautivos, y Ramón viajó a Argelia con esa misión. Allí fue encarcelado y maltratado para impedirle predicar, y la tradición le atribuye muchos sufrimientos por el nombre de Cristo en favor de los prisioneros.

De regreso a España, el papa Gregorio IX lo nombró cardenal. La tradición cuenta que murió hacia 1240 en el castillo de Cardona cuando se dirigía a Roma para recibir ese honor. Su iconografía recoge detalles de esa vida en parte legendaria: el hábito mercedario, un candado en la boca por su predicación entre los musulmanes, el capelo cardenalicio caído en el suelo y una custodia en la mano. En el claustro de la catedral de Barcelona se conserva una estatua suya.

Se le invoca también como protector de los inocentes injustamente acusados y contra la fiebre puerperal. Su culto fue confirmado por Alejandro VII en 1657.

Otros santos y beatos del 31 de agosto

Celebraciones propias en España

Según el calendario litúrgico de la Conferencia Episcopal Española, algunas diócesis y órdenes lo celebran con un rango propio:

Fuentes consultadas